Proyecto Bisagra es una iniciativa que defiende la eficacia del arte contemporáneo y sus variadas manifestaciones
como altavoz de las desigualdades sociales y económicas, de las carencias urbanísticas, de las dificultades de arraigo y, en general, de cualquier reivindicación de los vecinos de barrios y zonas
desfavorecidas o en riesgo de exclusión. Así mismo, Proyecto Bisagra pretende ser un vehículo para la reafirmación de la entidad de los barrios, destacando sus aspectos positivos
y fomentando el orgullo de pertenencia. Para ello, proponemos el contacto directo y el trabajo conjunto de diversos artistas con los miembros de esas comunidades, fomentando la
creatividad como una novedosa y útil forma de activismo a través de intervenciones artísticas y talleres abiertos y participativos.
Y es que en Proyecto Bisagra creemos en la función social del artista como canal de comunicación y testimonio de la voz de los ciudadanos. Un artista puede dar a conocer tanto
situaciones no visibles e injustas como los aspectos más positivos de la vida diaria de los habitantes de una comunidad y ofrecer su creatividad como herramienta de expresión colectiva.
Se realizará un trabajo de campo sobre los agentes sociales, asociaciones de vecinos, juveniles, etc. que trabajan y se articulan en la zona en cuestión para posteriormente invitar a un artista o
colectivo artístico a que con esta información indage y proponga junto con el equipo la propuesta a realizar.
En este caso, trabajaremos en el distrito V de Huelva, que se compone de las siguientes barriadas: La Amapolas, Nueva Huelva, Torrejón, Pasaje El Greco, Verdeluz y la Hispanidad,
trabajando con alumnos del Instituto de Educación Secundaria Las Marismas. La acción se llevará a cabo por el colectivo Todo por la Praxis.
TODO POR LA PRAXIS
El colectivo se conforma por un equipo de carácter multidisciplinar. Se define como un laboratorio de proyectos estéticos de resistencia cultural que desarrolla herramientas para la intervención sobre el espacio público, con el objetivo último de generar un catálogo de herramientas de acción directa y socialmente efectivas orientadas a la consecución del derecho a la vivienda y el derecho a la ciudad.
El “campo de batalla” se inscribe fundamentalmente en el espacio público, desarrollando proyectos con carácter procesual y realizando acciones e intervenciones de carácter temporal. En Todo por la praxis, entienden que el trabajo ha de ser planteado mediante un código abierto a disposición de cualquiera que lo requiera. Plantean una arquitectura de guerrilla que experimente en territorios no convencionales, que fomente las prácticas de subversión y agitación directa en busca de modelos alternativos, de una nueva gramática del territorio y la ciudad. Por ello proponen la autoconstrucción como una metodología que implica una responsabilidad directa en todas las fases del proyecto, y que fomenta la apropiación y el empoderamiento de sus usuarios donde se promuevan los procesos de autogestión.
Colectivo artístico invitado: Todo por la praxis
Participantes:
Asociaciones juveniles, vecinos del distritoV y cualquier persona interesada en el proyecto